A despecho de la alta tecnología y de las severas regulaciones el diésel no morirá

Los grupos generadores activado con este combustible son una fuente confiable de suministro de energía.

La producción industrial de mediana y alta producción siempre se ha preocupado por no ver interrumpido sus procesos. Saben que sin generación de energía, no hay manera de hacer funcionar las herramientas, mantener las luces encendidas, operar equipos valiosos o hacer cualquiera de las actividades necesarias para el proceso. Y esto es cierto para muchos sectores productivos y de servicios, incluyendo la Construcción, la Minería, la Manufactura, el Retail e incluso la Salud.

Tradicionalmente, los grupos generadores con motorización diésel han sido una fuente confiable de suministro de energía.

No obstante, los avances tecnológicos, en particular la tecnología renovable y el almacenamiento en batería, el endurecimiento de las regulaciones de emisiones y las crecientes preocupaciones sobre el impacto ambiental, han comenzado a presionar al generador diésel tradicional.

No obstante, si bien hay nuevas e innovadoras opciones disponibles, todavía hay una gran demanda de generadores diésel tradicional. En virtud de estas limitaciones, ¿cuáles son las perspectivas actuales y cuáles son las previsiones proyectadas para la industria?

¿Por qué generadores diésel? La razón principal (y más común) para optar por este tipo de generador es la facilidad de acceso.El diésel es una fuente de energía bastante rentable y ampliamente disponible.

En cambio, otras fuentes no son tan fáciles de conseguir en las zonas rurales donde la energía generada es una parte importante de las operaciones o en lugares donde la infraestructura no coincide con los requerimientos de electricidad. En pocas palabras, los generadores diésel son la solución óptima para obtener energía en ciertos entornos de trabajo con recursos limitados.

En segundo lugar, los generadores diésel son fiables. Si bien el presupuesto, la preocupación por el medioambiente y otros factores pesan en la elección del generador, el objetivo principal es que proporcione energía cuando sea necesario, y ninguno ofrece aún la confiabilidad de los generadores diésel. Además, el mercado ha continuado creciendo sostenidamente, lo que puede atribuirse a los adelantos tecnológicos que han integrado los fabricantes.

La incorporación de partes y piezas del motor más resistentes, como las válvulas endurecidas, aumenta la eficiencia y el rendimiento.

Esta capacidad de adaptarse y mejorar es una razón clave por la que es probable que los generadores diésel sigan siendo populares en el futuro.

Según un informe de Grand View Research, publicado en 2018, el mercado mundial de generadores diésel alcanzó los 12.650 millones de dólares en 2014 y alcanzaría los 21.370 millones de dólares en 2022. La demanda de generación de energía sigue superando a la oferta.

A nivel mundial, los generadores de baja potencia (0-350 kVA) que son comunes en entornos residenciales y comerciales, representaron el 49% del mercado. Se espera que esta cifra disminuya debido a la rápida industrialización mundial en las regiones del Medio Oriente, África y Asia Pacífico, que requiere generadores de servicio pesado para su uso en aplicaciones mineras, ferroviarias, de construcción y de petróleo y gas. Estas economías emergentes aún no tienen la infraestructura y la red para apoyar estas operaciones, particularmente en áreas remotas.

Como resultado, se espera que los generadores de alta potencia (más de 1.000 kVA) vean la mayor cantidad de crecimiento.

En tanto, es probable que su participación global disminuya, y la demanda siga aumentando en el sector comercial, como, por ejemplo, en los mercados de Hotelería y Restaurantes.

También hay una mayor necesidad de generación de energía en aplicaciones domésticas, incluyendo sistemas que mantienen los aparatos y sistemas HVAC funcionando durante el mal tiempo o los momentos de interrupción. Para ello, muchos fabricantes están empezando a ofrecer unidades diseñadas específicamente para un menor período de uso

La industria generadora de diésel no es ciega a las presiones de la competencia y está respondiendo en consecuencia. La tecnología diésel más limpia y eficiente, como el tratamiento posterior al escape y los sistemas de control del motor, ya están en uso.

Como se mencionó anteriormente, la mayoría de las tendencias en el uso de generadores diésel nacionales y mundiales provienen del aumento de la industrialización. A medida que industrias como la construcción, la minería y otras continúan creciendo, también lo hace la creciente necesidad de equipos especializados.

En los Estados Unidos, una industria que ha visto un salto en su demanda de generadores son las telecomunicaciones. A medida que las empresas buscan aumentar la construcción de torres en áreas que están más alejadas de las redes eléctricas típicas, es decir, en zonas montañosas y otros terrenos rurales, la necesidad de fuentes de energía de respaldo confiables es primordial.

Otra industria que impulsa la demanda interna de generadores diésel son los centros de datos. A medida que se mueve más información a los servidores interconectados con las redes, estos centros de información deben mantenerse encendidos en todo momento, incluso en tiempos de cortes de energía.

Más lejos, la demanda es aún mayor. Además de la industria manufacturera y pesada, los generadores con motores diésel se están convirtiendo en una parte normal de la construcción de un espacio comercial o minorista local en la región del Asia Pacífico, a medida que las empresas se esfuerzan por obtener energía cuando el suministro de electricidad local falla.

Y el impulso de los generadores diésel es aún más amplio. Los países en desarrollo y aquellos que han experimentado un desastre natural importante también son los principales candidatos para el uso de generadores propulsados por diésel. La industria generadora de diésel está prosperando y está programada para crecer en los próximos diez años. Si bien el gas natural (con su caída de los precios y la energía más limpia) y otras iniciativas verdes tienen un efecto en las ventas, la necesidad de energía portátil y de respaldo confiable sigue siendo primordial.

Al mismo tiempo, la industria generadora de diésel no es ciega a las presiones de la competencia y está respondiendo en consecuencia. La tecnología diésel más limpia y eficiente, como el tratamiento posterior al escape y los sistemas de control del motor, ya están en uso. Es probable que la integración con el almacenamiento de baterías y las alternativas renovables, denominadas sistemas híbridos, crezca a medida que se hagan esfuerzos para mantener las ventajas del diésel y compensar sus inconvenientes.

 

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Cerrar