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Centroamérica tiene potencial geotérmico 20 veces más que su capacidad instalada


(06 Setiembre 2017) Según la Agencia Internacional de las Energías Renovables (IRENA), actualmente solo se ha extraído el 6 por ciento del potencial mundial de la energía geotérmica. En el caso de Centroamérica, los países de la región tienen un potencial 20 veces mayor de energía geotérmica que la capacidad instalada actualmente. De este modo, los países cuentan con más de 650 megavatios (MW) distribuidos en Costa Rica (207 MW), El Salvador (204 MW) y Nicaragua (55 MW).

Además de poder satisfacer el doble de la demanda energética prevista para 2020, la energía geotérmica aporta otros beneficios. “Los recursos geotérmicos pueden ayudar a la región a asegurar y proporcionar electricidad barata”, dijo Gurbuz Gonul, director interino de País, Apoyo y Alianzas en IRENA.

Igualmente, “el desarrollo de más proyectos geotérmicos en la región puede impulsar la economía y contribuir a la reducción de los gases de efecto invernadero”, aseguró Tanja Gabriele Faller, Directora Regional del Programa para la promoción de la energía geotérmica en Centroamérica de GIZ.

El aprovechamiento directo del calor sin que pase por un proceso de transformación es una de las principales ventajas que presenta este tipo de energía. “Aumenta la seguridad del suministro energético al reducir la dependencia de fuentes de combustible externas como el petróleo”, aseguró Faller, recordando que este tipo de energía se encuentra disponible en cualquier momento y no depende de las condiciones climáticas como la energía solar y eólica.

“Es una de las fuentes de energías renovables con menor coste disponibles, más baratas que otras opciones energéticas convencionales”, agregó Gonul subrayando que puede abastecer a los sectores domésticos, comerciales e industriales con electricidad asequible.

A pesar de ello, su utilización todavía no está extendida. “Después de décadas de uso, su crecimiento ha sido solo del 3 al 4 por ciento por año, mucho más despacio que otras formas de energía renovable”, lamentó el experto de IRENA.

Pero, si es tan barata, ¿por qué no se explota más? “La energía geotérmica permanece ampliamente sin explotarse debido a los costes iniciales de la exploración y evaluación de los recursos”, explicó Gonul.

A esta problemática mundial, así como a la escasez de profesionales cualificados, se le unen las particularidades de la región, que, según Faller, debe afrontar una serie de obstáculos técnicos, tecnológicos, sociales, legales e institucionales. No obstante, según el experto de la organización internacional, estos últimos pueden superarse “a través de financiamiento público y la creación de empresas públicas para explotar los recursos geotérmicos”.

Con un presupuesto de 6 millones de euros otorgado por el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo (BMZ), GIZ empezó, en febrero de 2016, la implantación de un Programa Fomento de la Geotermia en Centroamérica que abarca El Salvador, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Panamá y que pretende “mejorar el clima de inversión para la implementación de proyectos de geotermia en la región a través del diálogo, información, capacitación y desarrollo y acompañamiento de proyectos”.

Se trata del “primer proyecto modelo en geotermia, con un enfoque regional, y comprehensivo, uniendo cooperación financiera y técnica con sus tres organizaciones de implementación: KfW, que representa la cooperación financiera, la BGR, que aporta su experiencia en la exploración de yacimientos geotérmicos y GIZ”, explicó la directiva de la agencia de cooperación alemana.

Asimismo, la región cuenta con el apoyo de IRENA, a través de la Alianza Mundial Geotérmica, una iniciativa formada por más de 70 países e instituciones sociales que se lanzó en el marco de la COP21 en París. “Proporciona apoyo personalizado, facilita el intercambio de experiencias e identifica y promueve los modelos para compartir y mitigar los riesgos específicos de la tecnología geotérmica”, recordó Gonul.

Precisamente, en el marco de esta iniciativa se llevó a cabo en días recientes el primer taller especializado en El Salvador para apoyar las estrategias nacionales sobre el desarrollo geotérmico en la región, así como intercambiar experiencias sobre la regulación implantada con éxito. “Compartiendo conocimientos, experiencia y lecciones aprendidas de los países líderes en Centroamérica, este taller ha ayudado a establecer la construcción de bloques para un marco político estable y a largo plazo, necesario para sobrepasar las barreras del desarrollo de la geotermia”, consideró el experto de IRENA.

Así se dieron a conocer los diferentes modelos de desarrollo que se llevan a cabo en el sector privado, las asociaciones público-privadas y en países, como el caso salvadoreño, donde “hay un fuerte liderazgo del sector público”, destacó Faller.

 

Autora: Judit Alonso (VT)


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