AIE: Almacenar la energía en baterías y electrolizadores serán aspectos vitales para la recuperar la economía mundial

Además permitirá cumplir las metas de descarbonización

El organismo sostiene que esta tecnología de almacenamiento, junto a la instalación de electrolizadores para la producción de hidrógeno serán clave para la recuperación verde tras la pandemia del covid-19, además de que permitirá cumplir las metas de descarbonización.

El almacenamiento de energía con baterías y la instalación de electrolizadores para la producción de hidrógeno, a partir de energías renovables, serán alternativas cada vez más relevantes para la recuperación de la economía mundial tras la pandemia del covid-19, de acuerdo con las estimaciones de la Agencia Internacional de Energía (AIE).

“A medida que los gobiernos se centran en enfrentar la emergencia de salud de covid-19, cada vez más centran su atención en el impacto de cerrar sus economías y en cómo revivirlas rápidamente a través de medidas de estímulo. Los paquetes de recuperación económica ofrecen una oportunidad única para crear empleos al tiempo que respaldan las transiciones de energía limpia en todo el mundo”, sostiene el último informe publicado por el organismo.

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Según el análisis, se “requerirá algo más que energías renovables y eficiencia para encaminar al mundo hacia el cumplimiento de las metas climáticas y otros objetivos de sostenibilidad”, por lo que se menciona la necesidad de aumentar la incorporación de tecnologías como las baterías y los electrolizadores que producen hidrógeno”.

“Las baterías y electrolizadores son tecnologías modulares de pequeño tamaño que son potencialmente adecuadas para la fabricación en masa. Las reducciones de costos como las experimentadas a través de la producción a gran escala de energía solar fotovoltaica no son inconcebibles y, de hecho, ya están en marcha. El progreso de la tecnología de batería es más avanzado que el de los electrolizadores, y el costo de las baterías de iones de litio en particular ha disminuido gracias a los mayores volúmenes de producción. La ampliación de la fabricación de electrolizadores, por otro lado, se encuentra en una etapa anterior. Pero eso hace que su alcance para reducciones significativas de costos a corto plazo sea aún mayor”, indica la AIE.

En esta línea, el organismo señala que el 2 de julio publicará un informe especial de Energy Technology Perspective, “centrado en la innovación de tecnología de energía limpia”, que analizará estos y otros atributos de tecnologías que son particularmente adecuadas para transiciones rápidas de energía limpia.

La AIE destaca que el precio de las baterías de iones de litio ha disminuido drásticamente en los últimos años después de haberse desarrollado para un uso generalizado en la electrónica de consumo. “Los gobiernos de muchos países han adoptado políticas que fomentan un mayor despliegue de automóviles eléctricos, acelerando aún más la disminución de los precios de las baterías. Al mismo tiempo, el sector eléctrico ahora ofrece oportunidades crecientes para el uso de baterías para apoyar la integración de energías renovables variables como la eólica y la solar fotovoltaica en los sistemas eléctricos. Como tal, las baterías de iones de litio son ahora una oportunidad tecnológica para el sector energético más amplio, mucho más allá del transporte”.

Por su parte se indica que los electrolizadores, dispositivos que dividen el agua en hidrógeno y oxígeno utilizando energía eléctrica, “son una forma de producir hidrógeno limpio a partir de electricidad baja en carbono”.

“El hidrógeno limpio y los combustibles derivados del hidrógeno podrían ser vitales para los sectores de descarbonización donde las emisiones están resultando particularmente difíciles de reducir, como el transporte marítimo, la aviación, los camiones de larga distancia, las industrias siderúrgica o química. Estas son áreas donde otras tecnologías de energía limpia no se pueden implementar fácilmente”, agrega el análisis.

Según la AIE, la capacidad mundial para fabricar celdas de batería se ha expandido rápidamente en los últimos años: “Hoy, las operaciones de fabricación a nivel mundial pueden producir alrededor de 320 gigavatios-hora (GWh) de baterías por año para su uso en automóviles eléctricos. Esto está muy por encima de los aproximadamente 100 GWh de baterías necesarios para los 2,1 millones de autos eléctricos que se vendieron en 2019”.

“Tener suficiente capacidad disponible para la fabricación de baterías es fundamental para la electrificación continua del transporte por carretera. La capacidad de producción global se distribuye de manera desigual. China es el líder mundial, representando alrededor del 70% de la capacidad global, seguida de los Estados Unidos (13%), Corea (7%), Europa (4%) y Japón (3%). El brote de la epidemia de Covid-19 ha afectado a todos los centros de producción de baterías de China, ubicados en las provincias de Hubei, Hunan y Guangdong. La fabricación se ha reanudado gradualmente debido al tiempo que lleva restaurar la cadena de suministro y devolver a los empleados al trabajo”, se indica.

“Existe la necesidad de que la capacidad de fabricación crezca aún más. Suponiendo que los objetivos anunciados de la industria automotriz mundial para la producción de vehículos eléctricos se cumplan a pesar de la crisis covid-19, se necesitarían alrededor de 1,000 GWh de capacidad de fabricación de baterías en 2025. Esta producción requeriría el equivalente de 50 plantas, cada una en la escala de un Tesla Gigafactory”, añade el organismo.

Las estimaciones de la AIE indican que la producción anual de baterías a nivel mundial “alcance alrededor de 1.500 GWh para 2030 para todos los vehículos eléctricos combinados (incluidos automóviles, autobuses, etc.), mientras que también espera un incremento en la producción de electrolizadores.

“Hace unos 10 años, la mayoría de los proyectos tenían menos de 0,2 MW. En los últimos tres años, varios proyectos estuvieron en el rango de 1 MW a 5 MW, y el más grande fue de 6 MW. En Japón, acaba de comenzar a funcionar un proyecto de 10 MW y se está construyendo un proyecto de 20 MW en Canadá. Se han anunciado proyectos más grandes en los cientos de megavatios”, sostiene el informe.

“Como resultado, los próximos dos años podrían establecer nuevos récords, con proyectos anunciados que llevarán la instalación global de la capacidad del electrolizador de 170 MW en 2019 a 730 MW en 2021. Para garantizar que ese impulso se mantenga después de la crisis de covid-19, Será importante que los gobiernos tranquilicen a los inversores sobre su compromiso continuo con el hidrógeno”, concluye el análisis

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